jueves, 4 de julio de 2013
Lo imprescindible en el amor
¿Se nos quiere por lo que hacemos, por cómo lo hacemos, o por lo que somos?
miércoles, 5 de junio de 2013
martes, 14 de mayo de 2013
Relájate..
La verdadera fuente de las consecuencias de nuestros actos (especialmente los más íntimos) no está en cómo caiga en el mundo de afuera (opiniones, gente, jueces) sino desde dónde se hacen en el mundo interno (conciencia, consciencia, narcisismo).
Relájate, tan sólo tienes el poder de cambiar el mundo.
Relájate, tan sólo tienes el poder de cambiar el mundo.
jueves, 18 de abril de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Un enfoque tolerante
En el mundo no hay imbéciles, sino gente defendida.
Pero es que hay gente que está muy muy pero que muy defendida.
Pero es que hay gente que está muy muy pero que muy defendida.
domingo, 6 de enero de 2013
Medición en psicoterapia
El tiempo como paciente de psicoterapia no se mide en años humanos, sino perrunos.
Así, un año de psicoterapia equivale a siete (psíquicos).
Coge tu edad, divide entre siete y tendrás una (remota) idea del "tiempo lógico" que necesitas.
Así, un año de psicoterapia equivale a siete (psíquicos).
Coge tu edad, divide entre siete y tendrás una (remota) idea del "tiempo lógico" que necesitas.
lunes, 17 de diciembre de 2012
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Neutralidad
Hay un punto, bonito y elegante, en el que se puede ser absolutamente neutral y ser a la vez un ser humano.
Sin necesidad de agobiarse por si se estará satisfaciendo libidinalmente al paciente en lugar de tomar la freudiana neutralidad al dedillo, ¡Qué será lo terapéutico!, sin asustarse por si tomará información personal para usarla en nuestra contra y arruinarnos la carrera profesional o la vida.. con el socorrido recurso de transformarse en una "pantalla en blanco" a la que proyectar.
Pantalla. Objeto.
Un punto donde nos encontramos como dos personas que comparten una tarea, un espacio físico (y emocional) y una base innegable común como es el hecho de que en algún momento pasamos hambre, miedo o incomprensión (falta de valoración).
Personas. Humanos.
Desde ahí puedes ser todo lo sincero que quieras (y puedas) con el otro.. no se va a llevar nada tuyo, sino de todos.
Comprensible será el miedo a enamoramientos, denuncias, agresiones, faltas de respeto a la intimidad, suicidios, la opinión de los compañeros profesionales.. Te metiste en esta profesión para ayudar, por y para la humanidad, y si no fue así, te equivocaste.
Si vas con excesivo miedo o hambre a la hora de ayudar, no le pidas al otro que haga nada con lo suyo ya que no quedará espacio para que quepáis..Y no os encontraréis.
Sin necesidad de agobiarse por si se estará satisfaciendo libidinalmente al paciente en lugar de tomar la freudiana neutralidad al dedillo, ¡Qué será lo terapéutico!, sin asustarse por si tomará información personal para usarla en nuestra contra y arruinarnos la carrera profesional o la vida.. con el socorrido recurso de transformarse en una "pantalla en blanco" a la que proyectar.
Pantalla. Objeto.
Un punto donde nos encontramos como dos personas que comparten una tarea, un espacio físico (y emocional) y una base innegable común como es el hecho de que en algún momento pasamos hambre, miedo o incomprensión (falta de valoración).
Personas. Humanos.
Desde ahí puedes ser todo lo sincero que quieras (y puedas) con el otro.. no se va a llevar nada tuyo, sino de todos.
Comprensible será el miedo a enamoramientos, denuncias, agresiones, faltas de respeto a la intimidad, suicidios, la opinión de los compañeros profesionales.. Te metiste en esta profesión para ayudar, por y para la humanidad, y si no fue así, te equivocaste.
Si vas con excesivo miedo o hambre a la hora de ayudar, no le pidas al otro que haga nada con lo suyo ya que no quedará espacio para que quepáis..Y no os encontraréis.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Ejercitar la mente
La habitación/dormitorio es el reflejo de una mente.
Para lograr cambios en ti, empieza por ahí.
Para lograr cambios en ti, empieza por ahí.
martes, 20 de noviembre de 2012
¿Quién contendrá esta angustia? ¿Quién?
Un fragmento de un libro impresionante que me ha ayudado a comprender muchas cosas de la historia, y de mi mismo.
"Why power is good for you:
From the moment we are born, we derive the greatest plasure from having our will obyed. See how parents come running whenever a child screams for food, attention, a toy (specially another's) or sweets. Children are the greatest dictators - they always get their way.
Now imagine the joy if you could command like this throughout your life, the whole world rushing around to placate your inner child. It would be heaven on earth."
André de Guillaume ("How to rule the world")
"Why power is good for you:
From the moment we are born, we derive the greatest plasure from having our will obyed. See how parents come running whenever a child screams for food, attention, a toy (specially another's) or sweets. Children are the greatest dictators - they always get their way.
Now imagine the joy if you could command like this throughout your life, the whole world rushing around to placate your inner child. It would be heaven on earth."
André de Guillaume ("How to rule the world")
martes, 13 de noviembre de 2012
Frustradores
Hasta donde he llegado a ver, podría decir que hay dos clases de psicoanalistas:
Aquellos terapeutas que fuerzan la frialdad para parecer más profesionales, y aquellos fríos que fuerzan la profesionalidad para parecer más terapeutas.
Ojalá pensar en también incluir a aquellos profesionales que fuerzan lo terapéutico, aunque les pese en el alma.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Información útil: "Psicólogo General Sanitario"
Pretenden hacer una suerte de regularización paralela al "Psicólogo clínico" (PIR), de tal manera que sólo podrán ejercer la psicología clínica (sanitaria) los PIR y los que tengan este nuevo título.
Fuera de eso, todo quedará en la ilegalidad sancionable.
El intento es noble, creo, para poder regular un poco el que se pueda uno poner como psicólogo en una consulta propia sin ton ni son, solamente con lo escaso y superficial de la titulación de la carrera (licenciatura o grado en psicología), ya que lo que estaría por detrás de la titulación de "Psicólogo general sanitario" sería un mínimo de 400 horas de conocimientos teóricos sobre clínica y 100 horas de práctica.
Hasta aquí todo estupendo.
¿Los problemas?
1- Para darse de alta como "Psicólogo general sanitario" hay que estar trabajando en un "Centro Sanitario". Si tienes tu propia consulta, tienes que darla de alta como tal, lo que equivale a interminable papeleo y tasas. Avisando de que incluye hasta planos de la consulta y seguros contratados para la misma.
Y lleva a la pregunta: ¿Y si yo estoy alquilando despacho para pasar consulta en un sitio dado de alta como "Centro Sanitario", cuenta?.
2- Para darse de alta como "Psicólogo general sanitario" habría que hacer un máster oficial que garantice esas 400 horas teóricas y 100 prácticas. Máster que todavía no existe, siendo aun así ya obligatorio estar registrado como "Psicólogo general sanitario".
Como es una paradoja, lo que se ofrece hacer hasta que tal máster exista es pedir en la facultad el "Certificado académico personal", con el itinerario de asignaturas que se han cursado, que "demostraría" el conocimiento en el ámbito de lo clínico, o presentar la documentación con toda la formación de post-grado que se haya hecho (entiéndase que avalada por el COP) que supere esas 400 y 100 horas.
Resulta ridículo entonces el intento de regulación ya que lo que se pide, basicamente, es el título de licenciatura o grado.
Entonces, si estás trabajando en un "Centro sanitario", hay que cumplimentar la documentación para "Psicólogo general sanitario".
Si no lo estás, o te fastidias o te das de alta como "Centro Sanitario" (papeleo y tasas) y luego te lo darías como "Psicólogo general sanitario".
El registro, tanto para el alta de centros como para la titulación, está en: c/ Paseo de Recoletos, 14, 5ª planta.
Las webs con información: Registro Centros y Información COP-Madrid.
Espero que pueda ayudar a los compañeros terapeutas que se encuentran confusos con la situación.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Pacientes
Les llamamos pacientes, y hacemos bien en hacerlo.
La palabra paciente viene del latín patíens, que significa sufridor o sufriente, y su participio patí origina también la palabra paciencia.
Y es esto lo que son y lo que tienen que tener: Sufridores que deben tener paciencia.
El sufrir es obvio... por ello les hemos llegado a conocer.
La paciencia a veces no lo es tanto, y quizás no esté de más recordarla en algún momento.
En este mundo de comida rápida y ligues de una noche estamos tentados a las soluciones rápidas y fáciles, y más cuando se está sufriendo. Pero no las hay, en la psique no...
"Te llamo paciente porque eso es lo que eres,
y lo que vas a tener que ser al mismo tiempo: Paciente".
Y no acaba ahí la cosa.
Como terapeuta también se es paciente, no en el sentido de lo que te aporta la contra-transferencia, sino en el de la paciencia..
Aunque nuestra labor sea acompañar por el camino y descubrir juntos, puede, repito, puede que sepamos algo del lugar al que han de llegar. Si esto sucede nos desdoblamos en una persona que acompaña, y en otra que mira desde el lugar al que se va. Y esto puede tentarnos a querer reunirnos todos demasiado pronto.
Ellos deberán saber que han de tener paciencia, pero nunca que nosotros la estamos teniendo más todavía aun por ellos.
Y para rematar, para todo aquel que como yo haya pasado (y/o esté) en un proceso psicoterapéutico, gracias a esa terapeuta por haber sido tan.. paciente.
La palabra paciente viene del latín patíens, que significa sufridor o sufriente, y su participio patí origina también la palabra paciencia.
Y es esto lo que son y lo que tienen que tener: Sufridores que deben tener paciencia.
El sufrir es obvio... por ello les hemos llegado a conocer.
La paciencia a veces no lo es tanto, y quizás no esté de más recordarla en algún momento.
En este mundo de comida rápida y ligues de una noche estamos tentados a las soluciones rápidas y fáciles, y más cuando se está sufriendo. Pero no las hay, en la psique no...
"Te llamo paciente porque eso es lo que eres,
y lo que vas a tener que ser al mismo tiempo: Paciente".
Y no acaba ahí la cosa.
Como terapeuta también se es paciente, no en el sentido de lo que te aporta la contra-transferencia, sino en el de la paciencia..
Aunque nuestra labor sea acompañar por el camino y descubrir juntos, puede, repito, puede que sepamos algo del lugar al que han de llegar. Si esto sucede nos desdoblamos en una persona que acompaña, y en otra que mira desde el lugar al que se va. Y esto puede tentarnos a querer reunirnos todos demasiado pronto.
Ellos deberán saber que han de tener paciencia, pero nunca que nosotros la estamos teniendo más todavía aun por ellos.
Y para rematar, para todo aquel que como yo haya pasado (y/o esté) en un proceso psicoterapéutico, gracias a esa terapeuta por haber sido tan.. paciente.
martes, 30 de octubre de 2012
Libido vs Lívido
En la mismísima Wikipedia se explica estupendamente la diferencia, y sin embargo en el uso cotidiano sigue estando el patinazo.
Este es el espacio del blog dedicado a las Cruzadas Psicoanalíticas.
Hoy le toca a la Libido.
De manera común se puede escuchar este término cuando alguien quiere hacer referencia, por ejemplo, a su falta de estimulación o motivación a la hora de mantener relaciones sexuales, clasicamente por una depresión o por consumo de tóxicos. Entonces se podrá oír un "Es que estoy bajo de líbido"
Nótese la acentuación en la primera "i", así como el empleo de la "b".
Este es el error a corregir, y vayamos por partes;
- Lívido, acentuando la primer "i" (esdrújula) y siendo correctamente escrita con "v" es una estado fisiológico cuya manifestación visual es el amoratamiento o palidez de la piel. Ejemplos: "Vio un fantasma y se quedó lívido", "Del frío sus labios estaban lívidos".
- Libido, pronunciada llana y escrita con "b", es la palabra empleada por el psicoanálisis para referirse al sustrato de las transformaciones de la pulsión sexual en cuanto a su fuente, fin y objeto (Lapanche y Pontalis).
Esto, en definitiva, quiere decir la "energía psíquica" con carácter y capacidad de "empuje" a su satisfacción con o hacia un objeto.
Una diferencia importante está en que en la concepción freudiana de la libido ésta siempre es sexual, mientras que en la jungiana es energía psíquica en general, sin fuente concreta. Pero en el lenguaje cotidiano siempre está referida a la freudina (sexual).
- Líbido, esdrújula y con "b", no existe.
De manera que si se quiere hacer referencia a esa falta de ganas de sexo, lo más correcto (dentro de lo cotidianamente posible) sería decir "Estoy bajo de libido", dejando "lívido" para sustos, días de frío y afecciones orgánicas cuya consecuencia sea amoratamiento o palidez de la piel.
Este es el espacio del blog dedicado a las Cruzadas Psicoanalíticas.
Hoy le toca a la Libido.
De manera común se puede escuchar este término cuando alguien quiere hacer referencia, por ejemplo, a su falta de estimulación o motivación a la hora de mantener relaciones sexuales, clasicamente por una depresión o por consumo de tóxicos. Entonces se podrá oír un "Es que estoy bajo de líbido"
Nótese la acentuación en la primera "i", así como el empleo de la "b".
Este es el error a corregir, y vayamos por partes;
- Lívido, acentuando la primer "i" (esdrújula) y siendo correctamente escrita con "v" es una estado fisiológico cuya manifestación visual es el amoratamiento o palidez de la piel. Ejemplos: "Vio un fantasma y se quedó lívido", "Del frío sus labios estaban lívidos".
- Libido, pronunciada llana y escrita con "b", es la palabra empleada por el psicoanálisis para referirse al sustrato de las transformaciones de la pulsión sexual en cuanto a su fuente, fin y objeto (Lapanche y Pontalis).
Esto, en definitiva, quiere decir la "energía psíquica" con carácter y capacidad de "empuje" a su satisfacción con o hacia un objeto.
Una diferencia importante está en que en la concepción freudiana de la libido ésta siempre es sexual, mientras que en la jungiana es energía psíquica en general, sin fuente concreta. Pero en el lenguaje cotidiano siempre está referida a la freudina (sexual).
- Líbido, esdrújula y con "b", no existe.
De manera que si se quiere hacer referencia a esa falta de ganas de sexo, lo más correcto (dentro de lo cotidianamente posible) sería decir "Estoy bajo de libido", dejando "lívido" para sustos, días de frío y afecciones orgánicas cuya consecuencia sea amoratamiento o palidez de la piel.
jueves, 25 de octubre de 2012
Vi-viendo en los espejos
Hay días buenos y días malos,
como también hay días en que uno se peina mejor o peor.
Qué cosas, a veces parece que coinciden..
como también hay días en que uno se peina mejor o peor.
Qué cosas, a veces parece que coinciden..
miércoles, 24 de octubre de 2012
Siempre hay alguien más al norte
Soy un amante del frío, y en Madrid puede llegar a hacer mucho frío.
Un día en el refugio de una cafetería conversando con un amigo residente en la Sierra madrileña le expuse mi gusto por el frío y la gran tolerancia que tenía hacia él, con cierto orgullo.
Él ridiculizó mi discurso y se jactó de que donde vivía él hacía mucho más frío que aquí, haciéndome quedar callado a su lado sobre esta materia.
Decidí pues irme a vivir a la sierra.
Ya instalado ahí, después de pasar un par de crudos inviernos con capas de nieve hasta la rodilla, topé con un viajero en otra cafetería. Le hablé con orgullo, señalando hacia la calle, del frío y las condiciones tan duras que teníamos allí, no como esos de la capital..
El viajero, que resultaba ser un habitante de un pueblo de Cantabria, me comentó que eso no era nada, que eran minucias, que en su pueblo pasaban días aislados por la nieve con muchísimo más frío que aquí.
Dejándome de nuevo callado, absorbió su último trago del café, y mientras sonreía con jactancia se fue de vuelta a la calle.
Decidí, pues, irme a vivir a Cantabria.
Allí pude gozar de un frío atronador que me impulsaba a luchar contra mi mismo por la supervivencia, y me enorgullecía la victoria.
Topé con un francés al que apenas podía entender entre el acento y mi espeso gorro de lana.
Cuando con una sonrisa de complicidad le comenté lo gloriosamente duro que lo estábamos pasando, él me devolvió, una vez más, las minucias. Mis minucias.
Y jactancioso se fue hablando dándome la espalda sobre el frío parisino que él gozaba.
Decidí irme a vivir a París, luego a Berlín, luego a Edimburgo y luego a Estocolmo.
Y poco a poco iba dándome cuenta.
Pero aquel sueco engreído que atusando su enorme barba rubia nunca me tomó en serio colmó mi paciencia.
Y, claro está, me fui a vivir al Polo Norte.
Allí un esquimal me dijo que si tenía algo que demostrar que lo hablara con Dios, que está arriba en los cielos helados.
Para llegar a él resultó que debía morir, y así lo hice.
Charlando con él resultó ser un ser de infinita paciencia y tolerancia, y no conseguí de forma ninguna que entrara en mi disputa.
Así que miré abajo a la Tierra y me reí de esos tontos acalorados, a los que nunca podré asombrar
Un día en el refugio de una cafetería conversando con un amigo residente en la Sierra madrileña le expuse mi gusto por el frío y la gran tolerancia que tenía hacia él, con cierto orgullo.
Él ridiculizó mi discurso y se jactó de que donde vivía él hacía mucho más frío que aquí, haciéndome quedar callado a su lado sobre esta materia.
Decidí pues irme a vivir a la sierra.
Ya instalado ahí, después de pasar un par de crudos inviernos con capas de nieve hasta la rodilla, topé con un viajero en otra cafetería. Le hablé con orgullo, señalando hacia la calle, del frío y las condiciones tan duras que teníamos allí, no como esos de la capital..
El viajero, que resultaba ser un habitante de un pueblo de Cantabria, me comentó que eso no era nada, que eran minucias, que en su pueblo pasaban días aislados por la nieve con muchísimo más frío que aquí.
Dejándome de nuevo callado, absorbió su último trago del café, y mientras sonreía con jactancia se fue de vuelta a la calle.
Decidí, pues, irme a vivir a Cantabria.
Allí pude gozar de un frío atronador que me impulsaba a luchar contra mi mismo por la supervivencia, y me enorgullecía la victoria.
Topé con un francés al que apenas podía entender entre el acento y mi espeso gorro de lana.
Cuando con una sonrisa de complicidad le comenté lo gloriosamente duro que lo estábamos pasando, él me devolvió, una vez más, las minucias. Mis minucias.
Y jactancioso se fue hablando dándome la espalda sobre el frío parisino que él gozaba.
Decidí irme a vivir a París, luego a Berlín, luego a Edimburgo y luego a Estocolmo.
Y poco a poco iba dándome cuenta.
Pero aquel sueco engreído que atusando su enorme barba rubia nunca me tomó en serio colmó mi paciencia.
Y, claro está, me fui a vivir al Polo Norte.
Allí un esquimal me dijo que si tenía algo que demostrar que lo hablara con Dios, que está arriba en los cielos helados.
Para llegar a él resultó que debía morir, y así lo hice.
Charlando con él resultó ser un ser de infinita paciencia y tolerancia, y no conseguí de forma ninguna que entrara en mi disputa.
Así que miré abajo a la Tierra y me reí de esos tontos acalorados, a los que nunca podré asombrar
Falo vs Pene
Quisiera tomar unos minutos para una breve y útil aclaración.
Muchos son los vocablos y palabros psicoanalíticos que tras el primer impacto social en el siglo pasado han acabado formando parte de la cotidianidad del presente.
Ejemplos son "Eres un narcisista", "Se puso histérica", "Tengo un trauma reprimido", etc..
Aunque esta "cotidianización" de los términos tiene un matiz muy tierno, ya que se ve que, al igual que los dichos y refranes, reflejan profundas inquietudes y verdades del humano y por eso se incrustan en el lenguaje y la psique, hay particularmente cuatro términos que me gustaría que corrigiéramos su uso.
Estos términos son: FALO, LIBIDO, SUBCONSCIENTE y PERVERSO.
Comenzaré en este primer apartado por el que se anuncia en el encabezado del post y del blog: FALO:
En la antigüedad grecorromana el término falo se empleaba para designar a la representación figurada del órgano masculino, y es esta noción la que toma el psicoanálisis, tal y como nos lo describe el Diccionario de Psicoanálisis de Lapanche y Pontalis (posiblemente el más conocido y completo diccionario psicoanalítico).
¿Qué quiere decir esto, básicamente?
Pues bien, el falo está en la mente y el pene entre las piernas del hombre.
Esta distinción tan elemental como sutil no tuvo lugar verdaderamente hasta muchos años después de que Freud pusiera los vocablos en la jerga psicoanalítica, usándolos muchas veces de manera confusa como sinónimos. Fue Jacques Lacan, el célebre francés reformulador del psicoanálisis, quien puso orden en el asunto al igual que lo hizo con lo "real, simbólico e imaginario" y otros tantos temas pendientes
Las consecuencias de esta distinción son muy significativas para los analistas en particular, pero debiera serlo para todos, aunque su explicación pueda resultar aburrida.
Mientras pene solamente lo tienen los varones (hoy en día esto se complica), falo tienen todos y todas.
Al ser una representación, es una reproducción de una percepción anterior, el contenido concreto de un acto de pensamiento, digamos la imagen visual que se puede formar en la cabeza al evocarlo, junto con todos los significados y significantes asociados a ella en su valor real, simbólico e imaginario.
Significación alegórica más común del falo: Autoridad, Poder, Potencia, Actividad..
Esto revela su carácter dinámico, que puede ser traído o retirado de la consciencia, deformado, vinculado a otras representaciones parciales e incluso totales, como una persona entera.. Separado de lo real del cuerpo.
Sí, efectivamete, esto quiere decir que alguien puede ser el falo de alguien.
Pero para comprender esto bien habría que saber mucho sobre Lacan, ya que es fácil que caigan monóculos si se dice que el bebé es el falo de la madre.
Para terminar resumiendo, lo correcto sería emplear el término PENE cuando uno se esté refiriendo directamente al órgano genital masculino, y FALO cuando sea a la actividad mental que suscita o está asociada a él, así como su representación dibujada o esculpida (las famosas "formas fálicas").
Espero ayude también a comprender el título del blog.
Próximamente LIBIDO vs LÍVIDO
Muchos son los vocablos y palabros psicoanalíticos que tras el primer impacto social en el siglo pasado han acabado formando parte de la cotidianidad del presente.
Ejemplos son "Eres un narcisista", "Se puso histérica", "Tengo un trauma reprimido", etc..
Aunque esta "cotidianización" de los términos tiene un matiz muy tierno, ya que se ve que, al igual que los dichos y refranes, reflejan profundas inquietudes y verdades del humano y por eso se incrustan en el lenguaje y la psique, hay particularmente cuatro términos que me gustaría que corrigiéramos su uso.
Estos términos son: FALO, LIBIDO, SUBCONSCIENTE y PERVERSO.
Comenzaré en este primer apartado por el que se anuncia en el encabezado del post y del blog: FALO:
En la antigüedad grecorromana el término falo se empleaba para designar a la representación figurada del órgano masculino, y es esta noción la que toma el psicoanálisis, tal y como nos lo describe el Diccionario de Psicoanálisis de Lapanche y Pontalis (posiblemente el más conocido y completo diccionario psicoanalítico).
¿Qué quiere decir esto, básicamente?
Pues bien, el falo está en la mente y el pene entre las piernas del hombre.
Esta distinción tan elemental como sutil no tuvo lugar verdaderamente hasta muchos años después de que Freud pusiera los vocablos en la jerga psicoanalítica, usándolos muchas veces de manera confusa como sinónimos. Fue Jacques Lacan, el célebre francés reformulador del psicoanálisis, quien puso orden en el asunto al igual que lo hizo con lo "real, simbólico e imaginario" y otros tantos temas pendientes
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| Jacques Lacan |
Mientras pene solamente lo tienen los varones (hoy en día esto se complica), falo tienen todos y todas.
Al ser una representación, es una reproducción de una percepción anterior, el contenido concreto de un acto de pensamiento, digamos la imagen visual que se puede formar en la cabeza al evocarlo, junto con todos los significados y significantes asociados a ella en su valor real, simbólico e imaginario.
Significación alegórica más común del falo: Autoridad, Poder, Potencia, Actividad..
Esto revela su carácter dinámico, que puede ser traído o retirado de la consciencia, deformado, vinculado a otras representaciones parciales e incluso totales, como una persona entera.. Separado de lo real del cuerpo.
Sí, efectivamete, esto quiere decir que alguien puede ser el falo de alguien.
Pero para comprender esto bien habría que saber mucho sobre Lacan, ya que es fácil que caigan monóculos si se dice que el bebé es el falo de la madre.
Para terminar resumiendo, lo correcto sería emplear el término PENE cuando uno se esté refiriendo directamente al órgano genital masculino, y FALO cuando sea a la actividad mental que suscita o está asociada a él, así como su representación dibujada o esculpida (las famosas "formas fálicas").
Espero ayude también a comprender el título del blog.
Próximamente LIBIDO vs LÍVIDO
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